martes, 18 de diciembre de 2007

como los poemas.

Pongo aquí este poema de José Agustín Goytisolo, me gusto:

EL CANTO RODADO.

Como la piedra, amigos,
como el canto rodado,
en perpetuo combate
con el agua y los años.

Sí, sed como la piedra,
como el canto rodado:
puros y resistentes,
terribles, obstinados.

Un sentir

Hoy estoy triste, no sé muy bien la causa. Podría decir que en el invierno los días son cortos y eso me entristece. Podría decir que siento una enorme rabia por tener tan poco aguante ante la frustración. Podría decir que la responsabilidad me aplasta y me agobia, que cuando me lamento por cosas que no hice o que debería haber hecho me siento más idiota. Podría decir que me molesta que me tomen por tonto. Podría decir que hoy tengo la autoestima por los suelos. Podría decir que a veces no me siento escuchado. Podría decir que a veces no sé escuchar a los demás. Podría decir que quizás es una suma de todas estas cosas... pero lo único que me apetece decir es que estoy triste.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Una cita

Me gusta esta cita, la encontré en ASKLEPIOS de Miguel Espinosa:
  • "Como no quiero poseer, soy nadie".

Un pequeño viaje y algunas impresiones sobre algo.

Este puente he realizado un viaje Sevilla. Como es normal hemos visitado los monumentos de la ciudad. No soy un gran visitador de monumentos, en los pocos viajes que he hecho, me gusta más sentarme en un banco o cafetería (mejor esto último), ver pasar a la gente, oírlos hablar y tomar el sol de esa ciudad. Muchos pensaréis que eso se puede hacer en cualquier otro sitio y que no ver los monumentos de las ciudades es desperdiciar la oportunidad de conocer las obras de arte más hermosas, la cultura de esa ciudad, etc. Puede que sea verdad, pero encuentro que mirar a la gente de otras ciudades te ayuda a sentir un poco como ellos y, por consiguiente, a conocerlos. Bueno, este no era el tema que quería comentar. El caso es que decidí ver monumentos, entre ellos la Catedral de Sevilla y Los Reales Alcázares, y me di cuenta que tengo un gusto extraño para el arte religioso. Me explico: no me gusta nada la imaginería religiosa ni muchas catedrales. En general las catedrales me parecen lóbregas, clasistas, tristes, amenazantes y pomposas al mismo tiempo (en general como una parte importante de la religión católica). En cuanto a la imaginería religiosa, desde que era pequeño, me da miedo. Yo vivo en una ciudad, Murcia, dónde tenemos uno de los imagineros más importantes (Francisco Salzillo) y, sin dudar ni un momento de la calidad y perfección de su obra, no me gusta. Me parece tétrica, con gusto por la escenas llenas de sangre y violentas (creo que ahora lo llamarían "gore") y en general bastante triste. Sin embargo las construcciones que se construyeron en España en época árabe sí que me gustan, también son clasistas, pero están hechas para el deleite, el "bien estar", en definitiva para sentirte cómodo. Cualquier alquería, patio, habitación o jardín hecho en época musulmana en nuestro país relaja, te invita a sentarte a mirar, te invita a descansar y como ya dije antes a mi lo que me gusta es ver pasar a la gente.

P.D. ¿Y a quién le importa lo que a mí me guste?

viernes, 30 de noviembre de 2007

Poesía infantil.

Habitualmente leo un blog sobre literatura y poesía infantil que me gusta mucho ( Darabuc) y he encontrado esta nota sobe poesía infantil. Leerla puede ser que encontréis un buen libro que regalar en navidades: http://darabuc.wordpress.com/2007/11/29/rima-rimando-de-carlos-lapena/

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Sobre "Rojo y Negro" de Stendhal.

He terminado está novela y aunque para algunos pueda parecer sorprendente ha sido una liberación. Tenía bastantes ganas de leerla, pero he de reconocer que he tenido las mismas de terminarla. Generalmente suelo demorar las novelas que me gustan mucho, las saboreo y me relamo con ellas todo lo que puedo. Pero esta novela me ha resultado antipática, vacía y desagradable. He de decir que esta muy bien narrada, es fácil de leer, te engancha con facilidad, pero es insoportable ver como sus personajes están vacíos, no valen nada sin la mirada de sus conciudadanos y la mirada del lector. La novela pretende ser pasional pero resulta fría. Los personajes se debaten entre el qué pensarán y el cómo me verán. Un desastre. Yo esperaba dejarme llevar por una novela llena de amores y, hasta el final, resulta desalentador. He vuelto a coger otra. Cuando me pasa algo así hago como cuando comes una almendra amarga, cojo otra para que me quite el sabor.

El Patrañuelo se renueva.

En realidad no se renueva, sólo se ajusta.Este Blog nació como un ejercicio en un curso de "Experto en e-learning". Al principio quería que textos propios se encadenasen con textos y personajes que me interesaban, pero finalmente ha quedado como una sucesión de retales, de cosas que me han ido pareciendo interesantes. Me ha costado asumir que el Blog no fuera en la dirección que yo quería, pero supongo que, a veces, es más fuerte la deriva que toman los acontecimientos que la voluntad de uno. No me parece mal, así que a partir de ahora hablaré de cosas, dejando que se vayan cosiendo en este blog sin mucho sentido.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Algunas poesias de mi hija.

En este Blog que comienza a ser bastante irregular y bastante anárquico, voy a publicar unas poesías que escribió mi hija de 9 años (julia) de la que, supongo que como todo padre, me siento tremendamente orgulloso. Creo sinceramente que las poesías tienen mucho sentimiento. Espero que os gusten.

RESPETO:

Escribir con una mano sincera
¡Viva la igualdad!
Poner tu mano en el mural de la amistad.
Tenderle una mano a alguien que lo deba necesitar
y, así, todo el mundo
se puede respetar.

LA GUERRA.

la guerra me frena
frena el amor
pero la esperanza
vence el dolor.
Sembremos la esperanza
que en nuestros corazones
no haya más dolores
¡Paz!

CARIÑO.

¡Ay lucerito!
¡Qué al alba tu duermes!
duerme tranquilo,
que yo voy a verte.
De rosas blancas
te llenaré la cuna,
y te cantaré una nana
a la luz de la luna.
Ya niño mio,
duermete con la luna
y que el suave viento
meza tu cuna.
¡Duerme!

Autora: Julia Galera.

jueves, 18 de octubre de 2007

JUDITH HERBERG 2.

Aquí va otra de las poesías de JUDITH HERZBERG, son realmente buenas. Vuelvo a repetir: si alguien conoce un libro, traducido al español, de ella, por favor que me deje un comentario con la referencia. Lo agradecería bastante. No esperéis más, esta es la poesía:

TRANSITABLE:

"Paso a paso nos ayudamos
a volver a cómo fue.
Así el sendero, antes
apenas apreciable,
se apisona.
Con cada pisada
lo consolidas, confirmas
que es transitable, aquello."

"Caminante, no hay camino/ se hace camino al andar" A que suena a Machado.

martes, 16 de octubre de 2007

A veces uno no tiene tiempo.

No ando muy creativo. Llevo tiempo trabajando en un proyecto y me absorbe bastante, por eso he dejado de publicar. Cuando uno no tiene nada propio que poner siempre es un buen recurso recurrir a otras cosas o a gente más creativa. Por eso hoy recurro a una poesía de JUDITH HERBERG que encontré en un ABC cultural. Me encantó:

COTA DE MALLA.

Uno tenía una coraza de prisa
otro, una coraza de risa
otro, una coraza de seriedad
otro tenía una coraza de mira, no tengo coraza
y lo consideraba una cualidad
con la que se podía vivir.

He buscado si tenía algún libro publicado en español, pero no he encontrado nada. Si alguien que lea esto (¿?) tuviera o tuviese noticia de que lo hay, por favor que me lo comunique.

jueves, 13 de septiembre de 2007

Soledad 1º

En un banco del parque, un hueco.
Y yo, sentado entre nubes de polvo, esperando.

martes, 4 de septiembre de 2007

PARENTESIS 1º

Está es la primera vez que escribo en mi blog sin contar ninguna historia, ni introducir ninguna cita o foto. No voy a cambiar de linea el blog, que comienzo a sospechar que leo yo solo, sino que después de un verano largo (y sin conexión) he decidido que también puedo introducir alguna reflexión, comentario o experiencia que me pueda ser util y que pueda interesar a alguien. Como inicio introduzco una reflexión, que no es mía (ya me estoy contradiciendo), leída este verano:

"Se presume ostentosamente de no tener tiempo. De tal manera que los haraganes, que nada hacen y nada tienen que hacer, se dan tono de no disponer de un minuto. Declararse frecuente"... " sin una hora libre, año tras año, confiere respetabilidad, inspira confianza a los conciudadanos y eleva poco a poco hacia el patriciado. Nadie sabe a dónde puede llevar, hábilmente administrada, la fama de hombre ocupadisimo; muchas veces aúpa más que el verdadero trabajo. El Tartuffe comtemporáneo no se jacta de virtudes; sí de quehaceres. Y si consagra unas horas de ocio es porque en ellas se fortalecen y renuevan sus energías para el negocio."... " El fantasma que más atemoriza a los jóvenes que prometen, y a los maduros que ya han cumplido, es el de "perder el tiempo". Por miedo a no perder el tiempo sin hacer nada se malgasta, se derrocha el tiempo precioso, en numerosa simulaciones de hacer algo, y que son auténticas nadas. Descuella la sociedad contemporánea, acaso inspirad por el Príncipe de las Tinieblas, en el ingenio y las fatigas con que se emplea en organizar la nada y, dorando casi siempre la píldora con el cómodo título de distracciones, en ponérsela al alcance ya al individuo solitario, ya a la muchedumbre." Pedro Salinas. Defensa de la carta misiva y la correspondencia epistolar.

Y estas palabras en las que uno, a veces, se identifica, están escritas en 1954. ¡Qué poco hemos cambiado!

jueves, 5 de julio de 2007

Algo de Ionesco.

Estoy leyendo el "Diario" de Ionesco me gustó este texto:

"la angustia es el sentimiento de estar rodeado de mil peligros invisibles, de peligros que no son concretos, de peligros sin rostro. Es tan natural vivir en la necesidad y en el peligro, que la angustia aparece como el sufrimiento de estar separado del peligro cotidiano e indispensable, pero concreto, real, visible, que se puede atacar, y por consecuencia, del que puede uno defenderse. La angustia es el peligro en la noche. No se puede creer en la ausencia del peligro; la ausencia del peligro parece ser que es una trampa pérfida. Ya no es un hombre o un tigre lo que tengo que combatir, o de lo que debo escapar para ponerme a salvo, sino que es todo un ejército de monstruos invisibles e impalpables. El peligro es la vida. La angustia es mortal. Es el temor a peligros desconocidos. Me amenazan, ¿pero qué, pero quién, por qué lado hacer frente a la amenaza? Doy puñetazos al vacío. El peligro es el miedo a morir, a ser muerto. La angustia es el miedo a la muerte."

lunes, 2 de julio de 2007

Nunca dejes un azulejo suelto.

Si tuviera que juzgarme a mi mismo diría que siempre he sido una buena persona. Pero desde que soy muy pequeño he odiado las motas de polvo. Solía dejarme estar en mi cama durante las horas de la mañana. Mi mano atravesaba con lentitud los haces de luz y las motas de polvo cambiaban su ritmo cansino. Algunas se posaban sobre mis brazos. Yo no las veía, pero lo sabía. Estaban ahí.
Quizás el no haber conocido a mis padres me hizo más retraído. Nunca tuve gran confianza en nadie. Vivía con mi tía, una hermana de mi padre, en una casa antigua de dos pisos y un pasillo enorme que unía todas las habitaciones. Hay cuatro cosas que recuerdo perfectamente de la casa: sus techos altos, esas puertas enormes que se habrían en dos partes y un patio de luz con enormes cristaleras que dejaban pasar la luz generosamente. Mi tía se acostaba conmigo, me tocaba el pelo, y cogiéndome con su otra mano me hacía pasar el brazo por la luz. Las motas se posaban sobre mi brazo y ella me hacía buscarlas. Como no las encontraba se reía... se reía. Ya no se ríe. La cuarta cosa que recuerdo (y que no había olvidado) es un azulejo suelto del piso bajo. Todavía se mueve y en cada leve movimiento resuena la voz ahogada de mi tía bajo el almohadón.

lunes, 25 de junio de 2007

De Julio

Uno de los capitulos más bonitos de Rayuela.



Espero que lo disfrutéis

Pura casualidad

Siempre produce satisfacción tomar algo caliente en un día frío. Sentado en la silla degustaba mi café diario mirando al exterior. Me gusta ver pasar a la gente con sus prisas, sus discusiones, sus ropas comunes y estrafalarias, sus bolsos, sus maletines, sus carritos y sus niños de manos sucias, ... En esta media hora de almuerzo he visto pasar la vida con más intensidad que en toda mi experiencia vital ( y ya tengo cuarenta y dos años). De todas maneras esto no tiene mucho merito, pues mi vida siempre ha transcurrido entre la monotonía y el desasosiego.
Con las últimos posos de mi taza (siempre me dejo unas gotas) me levante y cogí con mi mano derecha mi sombrero. Normalmente siempre me encaja bien, pero hoy tuve que hacer un estúpido gesto, para que quedara en su sitio. Tengo que tirarlo, no me gusta llamar la atención y seguro que todos estaban esperando que fallara. Al salir a la calle, embebido en el repaso mental de mis últimos informes, no reparé en los números de las calles. Es extraño, porque normalmente soy bastante exacto en mis decisiones (he llegado a contar los pasos que llevan a mi trabajo. Lo necesitaba, era la única manera de llegar antes que mis competidores, todos querían ganarme para que mi suerte se torciera). Varias veces volví sobre mis pasos pero he de reconocer que me perdí. Una ciudad que nunca había visto se paseaba ante mis ojos. Por un momento pensé que había retrocedido en el tiempo. Las gentes, los coches y esos edificios me eran extraños. Creía que ya no existían. Un terrible ardor me subía. No soporto la incertidumbre. Mi vida esta llena de exactitudes y, cuando la cadena se rompe, un nudo se cierra en la boca de mi estomago ahogándome sin clemencia. El sudor frío, la hinchazón de los pies y una ciudad que comenzaba a darme vueltas, me hicieron buscar un lugar donde sentarme. Todos me miraban. Parecían esperar a que cayera. Sólo mi dignidad y la vergüenza consiguieron mantenerme en pie. Me acerque a la puerta de una cafetería y con una aparente normalidad deje mi sombrero en la percha y me senté. En unos segundos todo volvió a su cauce. Estaba en mi ventana, junto al poso de mi café, mirando a la calle viendo como pasaba la gente. Cuando me volví creí percibir una sonrisa en algunos de mis habituales compañeros. Esta vez no era por mí, era por alguien que con un gesto brusco parecía encajarse el sombrero. Uno igual al mio o por lo menos muy parecido. Y sólo recuerdo unas palabras susurradas "Athanasius Pernath" ¿Qué sería ese nombre?

jueves, 14 de junio de 2007

Por favor apoyadal teatro albeniz: entrad en este blog y apoyadlo.http://teatroalbeniz.blogspot.com/

viernes, 8 de junio de 2007

Es el cuento más corto que encontré. Cuando lo leí me gusto mucho. Ahí esta:


Si lo queréis degustar de verdad lo podéis leer aquí: Mensaje - Thomas Bailey Aldrich - Ciudad Seva

Arboles al atardecer / Trees at sunset

Siempre quise ser un árbol. Quieto. Viendo pasar el tiempo. Observando el viento. Agarrado a la tierra, mientras algún niño juega en los huecos de mi cuerpo haciendo circulos de orín.

viernes, 1 de junio de 2007

Por leer el periódico.

Hoy he muerto. Lo he leído en el periódico. Venía en las esquelas. Mi nombre en letras grandes y el de todos mis familiares pidiendo una oración por mí. Yo jamás pedí nada. La verdad me sorprendió descubrirlo así, siempre pensé que sería más doloroso. Pero también me sorprendió que me quedará tan poca familia. Yo nunca le preste atención a la familia. Ahora podré dedicarme a lo que más me gusta: leer el periódico y tomar café. Aunque acabo de tomar un ca y cayó todo sobre la silla. La gente se puso a chillar como loca y abandonó el local despavorida ¡Jamás se les cayó a ellos el café!. En la sección literaria del periódico venía descrita mi muerte. Paradójico, el periódico siempre fue mi conexión con la vida. Lo ha escrito mi vecino, Julio Julio Cortázar - su vida, era un pequeño cuento Julio Cortázar - "Continuidad de los parques". Quedó bonito.

jueves, 24 de mayo de 2007

Mejor no creer

Hace algunos años,un amigo, sufrió un accidente terrible del que salió ileso milagrosamente (perdón no quise decir eso). Resulta que, mi amigo, tenía una profunda crisis. Llevaba años pensando que toda su vida la había dilapidado en un ir venir de estudios, lecturas y ociosidad. Decidido a romper con su vida intrascendente busco ayuda en su parroquia de toda la vida (aquella que dejó de pisar después de la primera comunión) y se apuntó a unos ejercicios espirituales que se organizaban ese mismo fin de semana en un monasterio de la montaña. Cogió ese autobús junto a sus nuevos compañer@s y en una de las miles de curvas cerradas que hay en esos recios caminos de sierra, en un día caluroso, sin nubes, ni tormentas, sin temblores de tierra, ni ninguna razón aparente... cayó una enorme y silenciosa piedra que aplastó una parte del vehículo. Él estaba en la otra. Durante muchos años no alcanzó a comprender por que se salvo. Si era un descreído ¿Por qué Dios lo había ayudado? ¿Por qué había hecho ese milagro? (otra vez la palabra). Hasta que en uno de esas coleciones de cuentos que regalan en el tren (había decidido no volver a pasar por una carretera) encontró estas palabras: La fe y las montañas. Augusto Monterroso (Micro-cuento) - El Cajón deSastre y recordó que, en su cabeza, nunca había dejado de habitar la duda.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Yo soy Gines de Pasamonte.

Yo soy Gines de Pasamonte (Ginés de Pasamonte), no ese que fue galeote y que además, muy habilmente, robo el rucio de Sancho. Tampoco el que disfrazado de "titerero" logro burlarse de ese ingenuo loco de D. Quijote y su palurdo criado (Capítulo XXVII: Donde se da cuenta quienes eran maese Pedro y su mono, con el mal suceso que don Quijote tuvo en la aventura del rebuzno, que no la acabó como él quisiera y como lo tenía pensado). En realidad soy su descendiente, su tataranieto o su tatataranieto, provengo de una estirpe de ladrones famosos que no voy a enumerar. Todos estamos caracterizados por nuestra crueldad y sobre todo por robar todo aquello que se ponga por delante de nuestras narices, sin importarnos como. Lo único que descubrí de ese primer Gines de Pasamonte fue que, por venganza, escribió un segundo Quijote ( CERVANTES Y PASAMONTE: LA IMITACIÓN CERVANTINA ) llamado de Avellaneda (siempre hemos sido muy habiles para escondernos en otras personalidades). Ahora soy un simple ladrón, un canalla, sin nada de literario y me llaman "el solitario" (El atracador más buscado de España asalta otro banco en un pueblo de la Sierra de Madrid. lasprovincias.es)