lunes, 28 de enero de 2008

Ángel González.

Hace poco hablando con una madre del Colegio de mis hijas me preguntaba si me gustaba Ángel González. En cierta manera mi orgullo y, en cierta manera, mi pérfida ignorancia me llevaron a contestarle que no mucho. Lo cierto era que apenas lo había leído y que me dio vergüenza confesar que practicamente lo desconocía. Debí confesarlo y creo que, por un lado, lo hice muy mal y, por otro, dice muy poco de mí. Bueno, el caso es que decidí enmendar el error y ponerme al día del poeta, y, claro, ahora me gusta. Intentando rectificar esa conducta malsana pongo aquí uno de sus poemas y dejo un enlace de él en los poetas que me gustan.

Nada es lo mismo



La lágrima fue dicha.




Olvidemos

el llanto

y empecemos de nuevo,

con paciencia,

observando las cosas

hasta hallar la menuda diferencia

que las separa

de su entidad de ayer

y que define

el transcurso del tiempo y su eficacia.




¿A qué llorar por el caído

fruto,

por el fracaso

de ese deseo hondo,

compacto como un grano de simiente?




No es bueno repetir lo que está dicho.

Después de haber hablado,

de haber vertido lágrimas,

silencio y sonreíd:




nada es lo mismo.




Habrá palabras nuevas para la nueva historia

y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.



4 comentarios:

Marian dijo...

Ya que al final lo has confesado, haré lo propio... lo he conocido estos días precisamente gracias a la blogosfera educativa. No soy lectora de poesía, (mi excusa es la falta de tiempo, pero no debe ser cierto porque lo saco para otras cosas) así que me pierdo un montón de autores interesantes... una pena.

eL MAQUINISTA... Jesús Galera Peral dijo...

A mí me cuesta horrores estructurar y enfocar mi tiempo de manera adecuada, lo paradójico es que, a veces le exijo a mis hijas que lo estructuren correctamente (deberes, actividades extraescolares, conservatorio,juegos, tele, ...). Mi gran pasión es leer y escuchar música, me encantaría que me pagaran por ello (creo que no va a ser posible), pero suponiéndose que lo hicieran (¡que no!¡que no va a ser posible!) jamás podría conocer a todos los autores que merece la pena leerse. O sea que por ahí estamos justificados. Lo triste es no saber reconocer, en algunas situaciones, la ignorancia, porque desde este reconocimiento comienza a dejar de tenerse. Un saludo y gracias la solidaridad en este desconocimiento.

Marian dijo...

Uf, cómo me suena ese estribillo... tengo también dos peques y me pasa exactamente igual. Tienen los pobres una madre tan preocupada por que no se conviertan en unos insolentes descerebrados e ignorantes (como tantos y tantos adolescentes que conozco) que les tengo la agenda más bien tirando a repleta... Y de la gestión del tiempo, mejor no hablar, porque a mis antiguas pasiones literarias, musicales y cinematográficas he tenido que sumar la crianza, la docencia, el retomado inglés, los cursos variados que suelo seguir e internet... mira el peligro que tiene internet, que me iba a ver una peli y aquí estoy escribiendo en tu blog... ¡Ciao!

acordeprometeo dijo...

Pues me sumo igualmente al carro de la ignorancia. Gracias a los medios de comunicación que emitieron el comunicado del fallecimiento de este poeta, pude enterarme quien era. Entré en su página web y pude descubrir que su poesía tiene mucha calidad. He encargado en mi librería habitual un libro suyo para leerlo en verano. Pero como decís es supercomplicado encontrar tiempo para todo. Y eso que yo no tengo hijos como vosotros.
Pero como soy persona con inquietudes estoy metido en ochenta fregados a la vez, que a resumidas cuentas es lo mismo. No hay tiempo...pero se sacará...todo a su tiempo...jejeje.

Un abrazo