jueves, 8 de mayo de 2008

Música, cuentos y patrañas.

Hace algún tiempo, después de un apunte de Marian en su Blog sobre Leonard Bernstein hablaba sobre la interpretación de la música, tuvimos la ocurrencia de crear historias a través de la música. Bien, vamos a crear un juego, veremos si tiene más exito que otros, espero que sí. El juego consiste en los siguiente:
  • Tiene varias posibilidades:
    • El jugador o la jugadora pone su propia música y su historia;
    • El jugador o la jugadora sigue la historia de otro jugador, sobre la misma música;
    • El jugador o la jugadora crea una historia diferente sobre la misma música;
    • El jugador o la jugadora encuentra una música para una historia ya creada por otro jugador;
    • ... (es decir estaríamos abiertos a otras posibilidades)
  • Se puede jugar desde diferentes ambitos:
    • Puedes jugar desde el blog de quien crea la historia, entrando a comentarios;
    • Puedes jugar desde tu blog, dejando el enlace;
    • Puedes jugar ...
Cómo siempre empiezo yo:
La canción que hay que oir se llama "A FUENTES, CLARO". Se encuentra en el disco PI, O MUSICA PARA MANIVELAS. Es de Germán Diáz y lo podéis encontrar en Producciones efimeras.

Soy cerrajero. Mi profesión es abrir puertas. Generalmente abro cerraduras difíciles que nadie puede abrir, ni siquiera su propio dueño. Nunca tuve que abrirme ninguna puerta. Sería imposible, soy tan meticuloso que no dejo nada al azar. Pero, a veces, el destino te desconcierta.

No hace mucho tuve que forzar una cerradura; era un caso de desahucio. Como siempre, no tenía que tocar nada. Pero al penetrar en la casa descubrí una caja, estaba ante mis ojos, colocada en un lugar extraño. Era una de esas cajas que están forradas de sellos amarilleados por el barniz del tiempo. La abrí y una hermosa hada salió de ella revoloteando en círculos alrededor de mí. De sus alas salían extrañas y diminutas motas de algodón que parecían inundarlo todo. En un instante aquél lugar mugriento se había convertido en un espacio blanco lleno de una luz cegadora. Sólo el interior de la caja parecía ajeno al alboroto. Cuando miré vi todos mis recuerdos revueltos: mi primer diente, la moneda de los domingos, la caja donde guardaba mi equipo de chapas, mi pieza del puzzle... y por encima de ellas aquella foto borrosa de tanto tocarla. Cerré la caja rápidamente dejándola en su sitio. Todo volvió a la sucia normalidad… y yo me prometí descubrir estrictamente lo necesario."

No es muy buena (la música si que lo es) pero para empezar no esta mal ¡A jugar!

3 comentarios:

Marian dijo...

La música es preciosa, y la historia le va que ni pintada, enhorabuena... me pongo a la faena: tendrás noticias mías.

eL MAQUINISTA... Jesús Galera Peral dijo...

Bueno, gracias por lo que me toca. Espero pacientemente. Un saludo, Jesús

Marian dijo...

Hola, Jesús. Hecho está... la música supera con creces al texto, pero me he divertido "maquinando". Un abrazo.