lunes, 29 de septiembre de 2008

Cuentito 1º.

El otro día conduciendo se me ocurrió este cuento. Paré y lo escribí, luego lo he perfeccionado. Espero que sea de vuestro gusto.

"Ayer me comí un grano de soledad
¡Casi me ahogo!
Me salvó una amago de sonrisa."

Lo dicho, gracias por leerlo.

martes, 23 de septiembre de 2008

Palíndromo 4º.

Otra vez Cortazar.

  • "Salta Lenin el atlas"
  • "Átale demóniaco Caín, o me delata" (este de propina)
Estos estan en BESTIARIO en el cuento LEJANA. Un saludo y recordad que las palabras están vivas.

Árboles


Me gustan los árboles. Tengo cierta obsesión con ellos. Me parece que al margen de lo hermosos que puedan ser, siempre tiene algo que contar. Muchos de ellos han vivido tanto que podrían darnos noticia de millones de anécdotas que nos harían felices. El árbol es un objeto maravilloso que podemos admirar contemplándolo. Los hay retorcidos, rectos, altos, bajos, frondosos, chatos, viejos, jóvenes, grandes, pequeños, de hojas grandes, de hojas pequeñas, de colores, en blanco y negro, ... Sentarse bajo un árbol a escuchar, a leer, a hablar o a vivir también es un signo de felicidad.

Experiencias 1º


Estos último días estuve en Florencia, Pisa y Siena. En las dos últimas apenas una mañana. Mi intención no es contar mi viaje, seguramente he estado en todos aquellos lugares donde todo turista debe estar (si quiere evitar el terrible comentario: "¿No has estado? Pues no sabes lo que te perdiste. Bueno, siempre puedes volver"). El viaje lo he hecho con mis hijas y mi mujer (mis tres princesas) hemos corrido, hemos andado (hasta la extenuación), hemos hecho cola, hemos admirado cuadros y la ciudad, hemos hecho miles de fotos, hemos comido de cualquier manera, hemos comido bien y hemos visto miles y miles de turistas que hacían lo mismo que nosotros ¿es esto lo que queríamos hacer? Seguramente sí, lo hemos pasado realmente bien, pero no por los monumentos, ni por la historia, ni por la belleza de las cosas, sino por la convivencia, por estar juntos y dejar que nos pasen cosas, por los comentarios, los abrazos y los besos y por esas risas "que nos hemos echado". Cada vez me vuelvo más burro y me interesan menos ciertas cosas dignas de admirar, pero cada vez me interesan más tener momentos para convivir y si lo consigo viajando, bienvenido sea. Sólo me ha faltado una cosa, la calma de sentarse a perder el tiempo mirando. Esto que he hecho en otras ocasiones, en este viaje no lo he podido hacer, pero si he descubierto quien lo hace... y lo he fotografiado... y os lo enseño. Sentaos y difrutad mirando la calma.

lunes, 8 de septiembre de 2008

¡Abrimos!

(quien quiera ver de quién y de dónde saque la foto, puede mirar aquí)

Hoy hemos abierto y al abrir las puertas sopló un viento tan fuerte que se llevó parte de este blog. Seguramente lo superfluo. El aire, que tanto necesito, sopla otra vez y me despeja la cabeza. Ya se sabe, "viento nuevo, vida nueva". Volvemos.