martes, 23 de septiembre de 2008

Árboles


Me gustan los árboles. Tengo cierta obsesión con ellos. Me parece que al margen de lo hermosos que puedan ser, siempre tiene algo que contar. Muchos de ellos han vivido tanto que podrían darnos noticia de millones de anécdotas que nos harían felices. El árbol es un objeto maravilloso que podemos admirar contemplándolo. Los hay retorcidos, rectos, altos, bajos, frondosos, chatos, viejos, jóvenes, grandes, pequeños, de hojas grandes, de hojas pequeñas, de colores, en blanco y negro, ... Sentarse bajo un árbol a escuchar, a leer, a hablar o a vivir también es un signo de felicidad.

1 comentario:

giovanni dijo...

Comparto tu gusto por los árboles. He crecido con ellos y ellos conmigo.

Un saludo desde Ámsterdam