martes, 23 de septiembre de 2008

Experiencias 1º


Estos último días estuve en Florencia, Pisa y Siena. En las dos últimas apenas una mañana. Mi intención no es contar mi viaje, seguramente he estado en todos aquellos lugares donde todo turista debe estar (si quiere evitar el terrible comentario: "¿No has estado? Pues no sabes lo que te perdiste. Bueno, siempre puedes volver"). El viaje lo he hecho con mis hijas y mi mujer (mis tres princesas) hemos corrido, hemos andado (hasta la extenuación), hemos hecho cola, hemos admirado cuadros y la ciudad, hemos hecho miles de fotos, hemos comido de cualquier manera, hemos comido bien y hemos visto miles y miles de turistas que hacían lo mismo que nosotros ¿es esto lo que queríamos hacer? Seguramente sí, lo hemos pasado realmente bien, pero no por los monumentos, ni por la historia, ni por la belleza de las cosas, sino por la convivencia, por estar juntos y dejar que nos pasen cosas, por los comentarios, los abrazos y los besos y por esas risas "que nos hemos echado". Cada vez me vuelvo más burro y me interesan menos ciertas cosas dignas de admirar, pero cada vez me interesan más tener momentos para convivir y si lo consigo viajando, bienvenido sea. Sólo me ha faltado una cosa, la calma de sentarse a perder el tiempo mirando. Esto que he hecho en otras ocasiones, en este viaje no lo he podido hacer, pero si he descubierto quien lo hace... y lo he fotografiado... y os lo enseño. Sentaos y difrutad mirando la calma.

1 comentario:

giovanni dijo...

Estar juntos con tres princesas es un gran provilegio. Con los abrazos, risas y besos aún mejor.

Perder el tiempo perder hay que ejercer si es hayas perdido esa capacidad.

Yo tenía ese don y lo perdí. Ahora trato de recuperarlo.

Otro saludo