lunes, 12 de abril de 2010

Patraña 3º

Mi mundo es mi cama. No la de otro, la mía. Al norte tengo las rejas de mi cabezal y tras ella un muro insondable. Al sur un enorme precipicio, una caída terrible que miro, cuando me atrevo, con mis ojos asustados. Al este y al oeste, el engaño: una posibilidad de salir de allí, mentirosa y falaz, que me invita a irme y dejarme llevar. Me gusta mi mundo no puedo dejarlo, cuando exploro bajo las sabanas encuentro nuevos espacios, nuevos habitats poblados seres que no me perciben. Siempre temo aplastarlos, por eso soy delicado con ellos. Pasó mi tiempo persiguiendo haces de luz y motas de polvo que se cuelan por las rendijas de mi nublada persiana. Pero lo que temo es mirar debajo. En lo oscuro sé que habita la verdad de algo horrible y, siendo cobarde, como soy, no puedo soportarlo. Mientras tanto juego y espero mirando mis mundos felices, sin escapar.

2 comentarios:

asanchezgil dijo...

hOLA Maquinista ¿como te va?
Me encanta esta descripción de tu mundo, pequeño mundo, restringido pero por lo que leo muy poblado.
Un abrazo
Antonio

eL MAQUINISTA dijo...

Encantado de volver a tenerte por aquí. Siempre espero que mi espacio, pequeño, resulte acogedor. Un abrazo, Jesús.