martes, 6 de noviembre de 2012

Un acto de fe

El otro día a mi hija (que sólo tiene 14 años) le encargaron en clase de Lengua Española que escribiera un artículo sobre algo que le interesara, ella lo escribió sobre la problemática actual en la enseñanza pública. Lo leí, me pareció interesante y me gusto, por eso lo comparto:

  • " UN ACTO DE FE

    Hace apenas unos días, a la salida del conservatorio, oí a mi padre, que venía a recogerme, hablar con un viejo compañero de su instituto, que le preguntaba si el año que viene, mandaría a mi hermana a un instituto público o concertado, y mi padre respondió: “Al mismo que su hermana, a un instituto público. Yo aún sigo creyendo en la educación pública”.

    Es triste que en eso se haya convertido la educación pública, en una “creencia”, más que en un derecho de todos los ciudadanos, en un “atenerse a los valores” mientras los “creyentes” observan indignados e impotentes como el gobierno va, poco a poco añadiendo dificultad a la formación del futuro de los estudiantes, con recortes absurdos que atacan algunos de los principios fundamentales de la educación pública, como la integración de personas con discapacidad mental o física, ya que se reducirán o suspenderán algunos servicios, como fisioterapeutas o intérpretes para sordos, lo cual terminará por impedir que puedan tener una formación acorde a sus necesidades; lo que también ocurrirá a los alumnos que tengan mayores dificultades de aprendizaje, inmigrantes o hijos de familias rotas, pues desaparecerán cursos como diversificación, compensatoria o programas de cualificación profesional inicial.

    Los alumnos que no tengan dificultades especiales, también se verán gravemente afectados por los recortes. El número de alumnos por clase aumentará un 20% formando clases en secundaria de 30 a 36 alumnos y las bajas del profesorado no serán cubiertas hasta las dos semanas, y la reducción del profesorado (unos 3000 en la Región de Murcia) impedirá el desarrollo de las clases de desdoble o apoyo.

    La universidad, a este paso, terminará por ser un capricho, al alcance de muy pocos, ya que las tasas aumentarán hasta los 1600€ (en la pública, por supuesto, de la privada mejor no hablar), y las becas serán mucho más inaccesibles.

    Sería conveniente hacer un curso de bicicleta, para todos aquellos alumnos que vivan a más de 60 minutos del instituto o colegio, en núcleos de menor población, y cuyos padres tengan que trabajar por las mañanas, ya que no dispondrán de transporte escolar.

    Y esto, son solo datos informativos a nivel nacional, pero para observar los recortes no hace falta mirar a gran escala. Basta, con observar, los recortes en cuestiones básicas como en calefacción, fotocopias, materiales de prácticas o la limpieza.

    Pero no se preocupen, que mientras el gobierno sigue cargándose poco a poco el futuro de millones de estudiantes, aquí, en Murcia, los colegios concertados de la Región que separan a los alumnos por sexo,  que defienden valores tan fantásticos y constructivos, como el sexismo, siguen recibiendo subvenciones por parte del gobierno.

    Y es que para los, cada vez menos, “creyentes”, ir a la escuela pública, se va convirtiendo, poco a poco, en un acto de fe." 

1 comentario:

giovanni dijo...

Muy bien escrito y con sabiduría e ironía luchadora. Una hija encantadora!